Identidad Facebookiana

¿Qué ves cuando me ves?


Claramente, sólo aquello que yo te dejo ver. Sólo lo que quiero que veas.

Si hablamos de Facebook, es claro que cada quien moldea su perfil y construye su espacio seleccionando (minuciosamente o no) aquello que desea mostrar a los demás, y dejando de lado – como contrapartida – aquello que prefiere no dar a conocer. Cada quien elige, libremente, y basándose en los criterios más personales, qué es lo que quiere dar a conocer de sí mismo. Hasta donde mostrar. A Quién mostrar.

Hay quienes tienen 700 amigos, y quienes tienen 30, los que publican 300 fotos y los que no suben ni una imagen de perfil, los que hacen todos los test habidos y por haber y los que lo utilizan sólo como un medio de comunicación.

Entrando en el Facebook de una persona, uno puede saber:


· la edad y fecha de cumpleaños

· su situación amorosa/sentimental

· estudios, dónde y qué estudia

· donde trabaja

· qué tipo de música le gusta

· qué películas ve

· los eventos a los que asiste

· los grupos a los que pertenece

· quiénes son sus amigos también en la vida real

· en que ciudad vive

· donde pasa sus vacaciones

… o no. Todo dependerá de lo que cada quien considere apropiado publicar o no. Puede que la mayoría de esos campos no estén cubiertos, y que sólo sepamos de la persona su nombre, y su fecha de cumpleaños. Y a veces ni siquiera su nombre, dado que es común también que la cuenta de Facebook se habilite con un alias, o apodo.

Partimos del supuesto de que Facebook, en tanto producción humana, es un producto de la cultura. Diremos entonces que Facebook es Cooltura, haciendo también un juego de palabras que deja entrever que más allá del fenómeno cultural, comunicacional y social que esta red implica, también pasa en parte por la moda de la época.

De un sondeo realizado particularmente para este trabajo entre usuarios de Fb, encontramos que la mayoría de ellos llegó a esta red simplemente por curiosidad. Sin embargo, creemos que por curiosidad es como se llega a la mayoría de las cosas en la Web. ¿Qué es lo que hace entonces de Fb el boom que ha llegado a ser? ¿Qué es aquello que posibilitó que se instaurara tan rápidamente como nueva moda a nivel mundial? Al respecto, sostenemos que el gran atractivo que diferencia a Fb del resto de las redes sociales en boga es la posibilidad que esta red nos ofrece de encontrar personas contando solamente con su nombre y apellido. Y es allí donde la curiosidad se genera realmente (o se incrementa). Si bien es cierto que es posible configurar la cuenta con un nombre diferente del real, o con un alias, la mayoría decide declarar su nombre real en el perfil.

El hecho de que poder encontrar personas se haya vuelto de repente tan simple, abre paso a la curiosidad, al “¿Y qué habrá sido de la vida de…?”. Antiguos ex, compañeros del colegio, del club, amigos del barrio, familiares…todos de pronto a sólo un click de distancia. Todos ahora bajo la etiqueta de “Amigos” que el Fb les ofrece en mi espacio.

Lo primero que hacemos entonces es adentrarnos en el perfil de nuestro “nuevo” viejo amigo e investigar en qué anda. Eso sí, lo que sabremos al finalizar la investigación, será exclusivamente lo que él nos haya permitido ver. ¿Será que después de 10 años el chico más rebelde de todo el colegio, aquel incorregible, es hoy un profesional, marido y padre ejemplar? ¿O que la chica más estudiosa, correcta y estructurada de todo el secundario es hoy una oveja descarriada? ¿Será?

Puede ser eso lo que sus respectivos Fb’s nos cuenten pero ¿Qué tan real es? ¿Qué tan parcializada se encuentra esa información? Particularmente, conozco en persona a gente que no se parece en nada a lo que (en) su Fb muestra. Probablemente, hasta nosotros mismos seamos en la red realmente distintos a como somos (realmente). Adrede o no.

Sabemos que Second Life es un juego on-line donde cada participante o jugador crea su propio avatar (¿su otro yo?) y vive a través de éste, su segunda vida – en la fantasía. Quizás Fb sea hoy una forma de moldear nuestra imagen frente a los otros, ya sea inconscientemente o con claros y definidos propósitos. Quienes sólo llenan su Fb con fotos provocativas o con poca ropa, buscan mostrar algo (más allá de la imagen, claro está). Quienes no suben ni siquiera una imagen de perfil, intentan también mostrar algo. La pregunta ahora sería entonces: ¿Mostrar qué? O en su contrapartida… ¿Ver qué?

Cuando agregamos gente al Fb, como relatábamos recién, sólo por curiosidad… ¿Qué es lo que esperamos ver allí? ¿Qué es lo que queremos que ese otro nos muestre? Será que quizás mostramos/no mostramos aquello que nosotros mismos buscamos ver/no ver? ¿Mostramos de nosotros mismos lo que queremos ver de los otros? ¿Y ocultamos por ende aquello que no nos interesa ver? O quizás…buscamos ver en esos otros, aquello que no queremos mostrar a los demás.

Las preguntas son muchísimas. Sostenemos como hipótesis que nadie se muestra tal cual es en un 100%, incluso en el “mundo real”. Somos distintas personas con nuestros amigos, pareja, familia, compañeros de trabajo, de la facultad, etc. Hay una forma particular de ser con cada uno, porque existe una forma particular de ser en cada ámbito. Las cosas que se comparten y se viven en cada uno de esos ámbitos son distintas, y por ende, las relaciones también lo son. ¿Cómo hacer entonces para compilar en el Fb tantas personalidades cuando la lista de “amigos” se compone no sólo de amigos, sino también familiares, pareja, compañeros de trabajo, de la facultad, del club, del barrio, de la infancia…? ¿Cómo nos verá cada uno de ellos, teniendo en cuenta que sólo nos conocen de una determinada manera? ¿Qué pensará mi jefe de las fotos que subí publicadas de la fiesta del sábado pasado? ¿Qué pensarán mis amigos cuando vean que dejé de jugar al Pet Society para escalar posiciones en el Geo Challenge? O cuando mis viejos escriban en mi muro anécdotas vergonzantes.

Sin duda… ser muchas personas en un mismo espacio virtual, es una tarea ardua. Seguramente muchos de los Fb-Amigos sentirán que descubre nuevas facetas en mí, pero también muchos otros creerán que no soy realmente yo quien se vuelca en ese perfil.

¿Cuál es entonces la imagen que damos? ¿Cuál es el rol que elegimos desarrollar en este espacio?

En una entrevista que brindó al diario El Mundo, de España, Soumitra Dutta, asesor del Foro Económico Mundial, expresó lo siguiente:

En las redes sociales, las personas se concentran en su identidad y no tanto en la obligación de ser como otros. La primera cuestión, por tanto, es el individuo, y lo segundo es que muestran distintas caras en distintos espacios. Una en Facebook, otra en el resto de redes sociales. Hay una tendencia a la fragmentación, ya que mostramos distintos aspectos de nosotros. Y por eso es una personalidad de corta y pega.

Habrá entonces que analizar cuáles son aquellos retazos de personalidad que pegamos en Facebook a modo de collage, y cuáles aquellos que preferimos dejar de lado, y por qué.


Teniendo en cuenta la Introducción al tema recientemente planteada, es tiempo de elaborar entonces la hipótesis que guiará nuestro trabajo.

Por lo tanto, considerando que:

– Toda persona se desenvuelve de diferente manera de acuerdo al ámbito dentro del cual se encuentre.

– Que la forma de ser en cada ámbito específico constituye un tipo de personalidad

– Que una persona se encuentra inmersa simultaneamente en muchos ámbitos diferentes (universidad, barrio, familia, amigos, trabajo)

– Y que en la mayoría de los casos el Facebook aglomera gente de todos esos ámbitos…

La pregunta es: cómo combinar todas esas personalidad en el perfil de facebook? Y, al hacerlo… mostramos realmente todo lo que somos, o armamos una selección de aquello que queremos mostrar? ¿omitimos publucar, decir o realizar ciertas actividades para resguardar la imagen que damos a los otros?

En palabras de Gergen: A medida que pasan los años el Yo de cada cual se embebe cada vez más del caracter de todos los otros, se coloniza. Ya no somos uno, ni unos pocos sino que (…) contenemos multitudes. Nos presentamos a los demás como identidades singulares, unitarias, íntegras, pero con la saturación socialm cada uno alberga una vasta población de posibilidades ocultas (…). Todos esos yoes permanecen altentes y en condiciones adecuadas surgirán a la vida.

Somos protagonistas de múltiples libretos.

El psicólogo social Kenneth Gergen publicó en 1991 su obra ya clásica Satured self. En ella nos mostraba que las nuevas tecnologías suministraban el contexto necesario para la conformación de un nuevo tipo de identidad, totalmente contrario a la concepción de sujeto individual y autónomo propia de la modernidad. Según este autor, la aparición de las TIC originó una serie de cambios en nuestra sociedad que imposibilitaron el hecho de seguir pensando el “yo” de forma tan coherente e integrada como se había venido haciendo hasta el momento. Las posibilidades de relación que éstas permiten transgreden de tal forma la dimensión espacio-tiempo que la concepción del “self” automáticamente se disgrega, se multiplica, a la vez que nuestras prácticas y comportamientos se muestran como más contradictorios y contingentes, es decir, dependientes más del contexto en el que se originan que de esencias internas a nosotros mismos. En consecuencia, a principios de los noventa ya se comenzó a hablar de sujeto multifrénico. Las identidades supuestamente naturales resultan tan mediatizadas por el contexto y las interacciones como aquellas que utilizan un soporte tecnológico. Las nuevas tecnologías posibilitan el hecho de pensar la identidad no ya como una esencia o estructura psíquica contenida en los límites de nuestro cuerpo, sino como construida mediante estrategias contextuales mediatizadas por las interacciones con los otros.

La hipótesis es que nunca nos mostramos en Facebook como somos al 100%. Siempre, de alguna forma, buscamos mostrar al otro nuestro mejor perfil (en ambos sentidos), para agradar al otro, para generar en aquel que nos ve una sensación positiva respecto de nuestra persona. Modificamos, moldeamos el perfil para resultar agradables al otro.

Ahora bien, si sostenemos como hipótesis que cada sujeto moldea su perfil de facebook buscando agradar a quien entre a su espacio, nos enocntramos trabajando sobre el supuesto de que esos otros, son para el sujeto, extraños. De lo contrario, si se tratara de gente que comparte su cotidianeidad, no habría mucho más que mostrar que lo que ya conoce. Por ende, de alguna manera nuestra hipótesis apunta a una búsqueda como objetivo de la creación del Facebook.

Lo que se intentaría, de esta forma, es resultar agradable para aquellas personas que no nos conocen, o que nos conocen poco, tratando de lograr así, o bien la creación de una nueva relación ausente hasta el momento, o la profundización de un lazo previamente creado.

Con esta hipótesis de base, realizamos entonces una encuesta de 20 preguntas a 20 personas para sondear el uso que ellos daban a facebook, y las utilidades que creían que éste podría tener.


La encuesta fue la siguiente:

Datos Personales:

Nombre:

Edad:

Ocupación:

Estudios:

Lugar de residencia:

Encuesta:

1 – ¿Cómo llegaste a Facebook?

2 – ¿Por qué creaste tu propio Fb? ¿Para qué?

3 – ¿Cada cuánto ingresás al Fb?

4 – ¿Cuáles son las actividades que realizás en Fb? ¿Por qué elegís esas actividades?

5 – ¿Qué actividades no realizás? ¿Por qué no?

6 – ¿Cuántos amigos tenés en Fb? De esos amigos, ¿a cuántos conocés?

7 – ¿Con cuántos de ellos interactúas a través del Fb? (Del total) ¿De qué forma?

8 – ¿Tenés algún criterio específico para agregar amigos al Fb? ¿Cuál?

9 – ¿Eliminaste algún amigo? ¿Por qué?

10 – ¿Que utilidad creés que tiene el Fb? ¿Y el tuyo en particular?

11 – Si subís fotos, ¿Cuáles? ¿Por qué? ¿Para qué?

12 – ¿Publicás notas? ¿Sobre qué? ¿Y videos? Si no, ¿Por qué?

13 – ¿Usás algún filtro de privacidad dentro de Fb? ¿Cuál y por qué?

14 – ¿Sos parte de algún grupo? ¿De qué tipo? Si participás, ¿Cómo lo hacés?

15 – ¿Qué datos consignaste en la información de tu Perfil? ¿Para qué?

16 – ¿Omitiste algún dato de tu Perfil adrede? ¿Cuál y por qué?

17 – ¿Temés que la información publicada en tu Fb pueda afectar tu seguridad?

18 – ¿Conociste personalmente a alguien que conocías solamente vía Fb?

19 – ¿Te re-encontraste mediante Fb (personalmente o no) con gente que habías dejado de ver? Si no, ¿te gustaría?

20 – ¿Pertenecés a algún otro tipo de red social? ¿Cuál? (Fotolog, Blog, Flickr, etc)

¿Cómo describirías Fb en 5 renglones?

¿Existe algún comentario u opinión que quieras expresar sobre el tema?


La muestra, estaba compuesta por 20 personas, entre hombres y mujeres de 18 a 30 años, de nivel secundario, terciario y universitario, de Capital federal y Gran Buenos Aires.

La convocatoria para quienes quisieran voluntariamente realizar la encuesta, fue realizada a través de Facebook.

De las respuestas, obtuvimos los siguientes resultado:

* Todos ingresaron a Facebook por curiosidad o a través de la invitación de algún amigo cercano.

* Todos manifiestan utilizar el Facebook para estar más en contacto con sus amigos y poder a través de éste compartir fotos, juegos, etc.

* Sólo uno de los entrevistados no registró su nombre real, por cuestiones laborales. El resto, tienen su nombre y apellido.

* Más de la mitad completó en Información de Perfil, sólo los campos estrictamente obligatorios. Sólo uno publicó su dirección y teléfonos personales.

* Todos utilizan el filtro de privacidad en los álbumes, para que sólo puedan ser vistos por sus contactos.

* Las fotos que publican, corresponden a salidas con amigos o eventos sociales que suben con el fin de socializarlas con el grupo.

* Manifiestan interactuar con sólo el 25% de los contactos que poseen.

* La interacción se da comentando fotos o estados, a través de algún juego o clickeando el “me gusta”. Muchos tmb escriben en los muros.

* Utilizan casi todas las aplicaciones, o las utilizaron en algún momento. Si dejaron de hacerlo, fue porque les aburrieron.

* Todos ingresan al Facebook al menos una vez por día.

* Ninguno de los entrevistados agrega al Facebook personas que no conozca o con las que no tenga amigos en cómún.

* Salvo dos personas, el resto ha tenigo algún reencuentro con gente que hacía mucho tiempo que no veía. Generalmente, compañeros de colegio.

* Excepto dos casos, el resto no considera que la información contenida en su Facebook pueda poner en riesgo su seguridad.

* En la pregunta abierta, donde se les pide que describan Facebook, todos mencionaron que se trataba de una página web que permitía contactarse con los amigos, y con personas de las que hace tiempo no se sabe nada.

* Sólo unos pocos la describieron, además, como un buen espacio de publicidad para artistas o microemprendimientos.

* La mayoría, no pertece a otra red social, o al menos no actualmente.

* Sólo uno de los encuestados llevó al plano real, una amistad sugida en Facebook.

* Todos se unen a grupos (incluso, a muuuchos grupos), pero no participan en ninguno de ellos.


En base a los datos obtenidos, podemos afirmar, al igual que lo hace Manuel Castells en uno de sus artículos, que lo que ocurre es que Internet es apta para desarrollar lazos débiles, para crear lazos débiles, pero no es apta para crear lazos fuertes, como media, y es excelente para continuar y reforzar los lazos fuertes que existen a partir de relación física. Por lo tanto y según lo que los encuestados mismos plantean, si bien es cierto que mantienen relaciones a través de facebook en las que no hay ningún tipo de interacción, también es cierto que priorizan el uso de esta red social para afianzar las relaciones sociales que ya se encontraban vigentes en el plano físico. Y estas relaciones que en “el mundo real” son fuertes, también lo son en el plano virtual, que contribuye a su fortalecimeinto.

José Romo Zamudio, dirá al respecto que la red social, o sea los contactos del individuo, está compuesta por dos tipos de relaciones: las fuertes y las débiles. Una relación fuerte corresponde a familiares, amigos cercanos, compañeros de trabajo o colegas de profesión con quienes mantiene contacto continuo; mientras que una relación débil proviene de amigos de otros, y de sus subsecuentes amigos, con quienes se relaciona ya sea a través del mismo servicio de red social o bien por referencia de otros conocidos. […] Aunque la red social en Internet no sustituye a la red social de la vida real, sí la complementa y la fortalece.

En el último ítem, donde dejamos abierta la posibilidad a que realicen cualquier tipo de comentario o nos den alguna opinión, nadie contestó excepto la más chicas de las encuestadas, de 18 años, que comentó: Es sólo una página web. Esto fue algo que honestamente nos llamó la atención, dado que al tratarse aún de una adolescente, y teniendo en cuenta el grado de masividad, alcance y recepción que tienen las redes sociales entre los adolescentes, la respuesta que esperábamos era una completamente distinta. Si bien es claro que no tenemos una muestra lo suficientemente representativa del universo adolescente porque la mayoría de los encuestados tienen entre 24 y 26 años, esta adolescente dispara también la pregunta respecto de la gran propaganda que los medios hacen de Facebook. Noticias en todos los diarios, los noticieros y los canales periodísticos, nos ametrallan con “el nuevo mundo de los adolescentes”, ubicando a facebook en el pedestal de las cosas que los adolescentes aman, como si en él estuviera puesta absoluatemente toda su vida. Y creemos en este punto, arriegándonos a la posibilidad de realizar una generalización errónea, que para muchos adolescentes seguramente sea sólo una página web más. Se trata de los nativos digitales que han crecido con su fotolog, su blog, sus foros  y el msn… y entienden de las modas. Hoy es Facebook y mañana será…alguna otra página.

Creemos, como planteamos en algún momento al comienzo de la introducción, que quienes más se han revolucionado con la llegada de Facebook, son aquellos sectores de la población que no son, ni completamente nativos, ni completamente inmigrantes. Aquellos que están acostumbrados a usar internet cotidianemente, y a los que el surgimiento de Facebook les posibilito abrir la puerta a la nostalgia. Y por eso hoy están de moda los reencuentros con los ex – compañeros del primario, o de la secundaria. La posibilidad que Facebook nos ofrece de encontrar gente a sólo un click es realmente algo que hasta hace un par de años era impensado. Para encontrar a alguien que hace mucho no vemos, ya no hace falta estudiarnos la guía de memoria, rastrearla en google, o pasar por la casa donde vivía de chico… ahora sólo basta con buscarla en Facebook.


En base a todos estos datos procedentes de las entrevistas, y la información teórica que pudimos articular, creemos que en realidad Facebook es un reflejo digital de la persona física. Es cierto que no nos mostramos 100% tal cual somos, y que evitaremos publicar las fotos en que salimos menos favorecidos y los test cuyos resultados no nos agraden, pero así sucede también en nuestra cotidianeidad, en el día a día. Nadie va por la vida contándole al mundo sobre las cosas que le salen mal, sobre las que le averguenzan o – simplemente – contando todo de sí. Nadie pone su vida 100% al descubierto frente a otro (o al menos no ante cualquiera). De esta forma, la hipótesis estaría siendo verificada, pero no desde el punto de vista de la simulación consciente y malintencionada para agradar a un otro engañándolo, sino simplemente como un comportamiento natural del ser humano.

Y respecto de las diferentes formas de ser de acuerdo a las personas con quienes estemos o a los lugares donde nos encontremos, creemos también que Facebook reproduce el mismo patrón. De hecho, todos los entrevistados confirman que las personas con quienes mas interactuan, son a su vez aquellas con quienes mas interactuan en el plano físico. Esto significa entonces, que aquellas personas más cercanas a mí, mis mejores amigos, con quienes yo tenga un vínculo afectivo más fuerte fuera del plano virtual, será aquellos con quienes más relación tenga también en la red. Y con aquellos compañeros de trabajo a los que agregué “por compromiso” y a los que no me une ningún tipo de lazo, seguramente ni siquiera exista interacción.


En la jungla social de la existencia humana uno no puede sentirse vivo si no retiene un sentimiento de identidad“. Erik E. Erikson.

Con esta frase creo que se resume mucho de lo que en relación a la identidad venimos pensando. En realidad, sabemos que tanto facebook como la mayoría de las redes sociales en internet, nos permiten jugar a ser otras personas, distinto a lo que somos. Podemos invntarnos identidades completamente diferentes a la real, y jugar con eso, interpretando distintos roles. Pero no más allá. No consideramos que Facebook tenga el poder para moldear nuestra personalidad y así cambiar nuestra identidad. Por el contrario, creemos que para poder justamente jugar a ser otro, es menester primero tener en claro quien es uno. Es necesario tener una identidad definida, para poder a partir de eso, jugar.


Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.

En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.

Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W. C.

¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso!

¡Imposible saber cuál es la verdadera!

Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.

¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo —me pregunto— todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?

El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia… de un egoísmo… de una falta de tacto…

Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.

Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.

Oliverio Girondo


En definitiva, y jugando un poco a ver el futuro, podemos decir que Facebook en algún tiempo será… sólo una página web más. Y hay quienes, desde el humor, hoy pueden afirmar lo mismo:

Creemos que desde el humor queda planteado el surgimiento del Facebook como una moda más. Cumbio fue durante algunos meses el “referente” de una gran cantidad de adolescentes que querían ver su fotolog firmado por muchisimas personas (como en el chiste 1), compitiendo por una supuesta popularidad completamente carente de sentido y fundamentos. Se trataba simplemente de ser “visto” por muchas personas, y que ellas pudieran dar cuenta de mi existencia a traves de una firma, un post. Y quizás se trata en ese caso simplemente de una necesidad básica y natural de todo adolescente de crear su sentimiento de pertenencia.
En Facebook sin embargo, y si bien algunos patrones de funcionamiento se repiten, el público al que se dirige es mucho más amplio, y podíamos decir que la mayor parte de los usuarios ya han atravesado la adolescencia. Creemos sin duda que es una moda, pero una moda que ha surgido en el contexto ideal, en la epoca en donde la inmediatez y la velocidad es la regla. En el siglo XXI en el que todo es correr hacia adelante Facebook permitió abrir una puerta al pasado, e instauró una mesa de bar para charlar con amigos de otra forma.
Casi todos los encuestados forman parte de varios grupos en los que no participan. La regla es unirse, participar no. Claramente, se trata de pertenecer, y delimitar el territorio donde cada quien está. De poder mostrar al otro cuáles son los lugares en donde prefiero estar, a qué causas prefiero adherir, con quienes pretendo pasar el tiempo o de qué forma. Ir colonizando grupos de la misma forma que el perro sectoriza territorios.. un “por aquí pasé yo”. Pero sólo eso. Mostrar mis múltiples facetas para que el otro las conozca y – quizás – hasta dejar que todos descubran todas esas multiples personalidades fragmentadas que convivien en mí, como las personalidades de Girondo.
Facebook es moda, es cultura, y es subjetividad… pero es una moda que encontró el momento exacto en el cual surgir, posibilitándole a sus usuarios una nueva forma de comunicarse, de hacer comunidad, y de ser individuos sociales.

Cuando comenzamos este trabajo, creíamos realmente que Facebook era la vía regia para poder transmutarnos, creando identidades falsas o no del todo ciertas para cada usuario. Creíamos, para decirlo claramente, que en el facebook la gente miente, crea una personalidad idealizada de sí mismo buscando agradar a los demás y convencer al resto de ser algo que en realidad no se es. Facebook como creador de quiemeras.
Pero a medida que el trabajo se iba desarrollando, e íbamos conociendo las respuestas de nuestros encuestados, empezamos a sorprendernos.
Los medios de comunicación y muchos detractores del Facebook y las comunidades digitales (si se les puede llamar así), han intentado crear en la sociedad la idea de que Facebook no es más que una moda vacía, sin más objetivos que los comerciales y obvios. La idea de “cualquier hace una página y se hace millonario porque un montón de huecos lo siguen”. Hoy sostenemos que más allá de la moda, Facebook reviste una gran variedad de otras aristas que le han permitido al usuario apropiarse de nuevas formas de comunicación que van desde el “me gusta”, hasta el compartir un mate virtual, regalar corazones o repartir abrazos.. cosas que otras redes sociales previan no permitian. Y esto sin duda fue el motor y la causa del boom que se generó volviéndolo tan masivo.
Creemos que el trabajo realizado por nosotras nos sirvió para desmitificar un poco toda aquella idea de lo inútil y vacío de las redes sociales, para poder entender más profubdamente los factores psicológicos y sociales que tras él se escondían.


¿Cuál es el primer deber del hombre? La respuesta es muy breve: ser un mismo.
Henrik Johan Ibsen

http://www.slideshare.net/elianaleis/identidad-en-facebook

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